La República de los Tonnntos: Sánchez, "a la altura de su prestigio" con sus discursos "indigeribles"
Es la Mañana de Federico - A podcast by esRadio - Fridays

Santiago González comenta la Sesión en el Congreso y la intervención de Sánchez en la que hizo un discurso sin decir nada sobre el gasto militar. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles en el Congreso para exponer la postura del Gobierno sobre el gasto en Defensa y la situación internacional, pero su intervención estuvo marcada por la ausencia de detalles concretos. En un discurso en el que hizo "pedagogía" sin centrarse en el compromiso, el líder de los socialistas se limitó a remarcar la importancia de la seguridad europea sin aclarar los plazos ni las cifras sobre el incremento del presupuesto militar.Europa obligará a Sánchez a presentar en abril su hoja de ruta en defensa si quiere suspender las reglas fiscalesRubén Fernández | Maite Loureiro La comparecencia evidenció la incomodidad del Ejecutivo ante un tema que genera fisuras en su coalición de Gobierno y que expone su fragilidad parlamentaria. Mientras el Partido Popular presiona por una mayor transparencia y sus socios de izquierda rechazan cualquier aumento en el gasto militar, Sánchez optó por una postura ambigua: confirmó la intención de alcanzar el 2% del PIB en inversión militar, pero sin detallar cómo ni cuándo se ejecutará este compromiso. Para evitar confrontaciones internas, aseguró que este esfuerzo "no tocará ni un céntimo del gasto social", aunque sin aclarar de dónde saldrán los fondos necesarios.Oír a Sánchez pone en riesgo la seguridad de EspañaEDITORIAL Uno de los puntos clave del discurso fue su apuesta por un "ejército europeo", una idea que Sánchez defendió por primera vez de manera abierta. Refutó que Europa debe asumir su propia seguridad ante la incertidumbre geopolítica y la posible incomparecencia de Estados Unidos en futuras crisis. Sin embargo, su insistencia en una visión estratégica de la defensa contrastó con la ausencia de datos concretos sobre la inversión española en este ámbito. Hasta la cumbre de la OTAN en junio, el Gobierno no ofrecerá cifras ni planes específicos, lo que refuerza, una vez más, la sensación de que la comparecencia fue una maniobra para ganar tiempo.